El término jefe se refiere a todas aquellas personas que tienen subalternos a su cargo, sin importar su nivel jerárquico e implica asumir un rol complejo que requiere conocimientos, competencias y compromiso. En definitiva es una persona que debe fijar los objetivos y tareas de sus subalternos, evaluar su desempeño y aplicar las políticas de recursos humanos.

Sin embargo, también debe motivar, escuchar y generar confianza a su personal.  Sólo con esta actitud llegará a ser el verdadero líder tanto para la organización a la cual pertenece como para sus colaboradores.

Para ser un buen jefe es necesario contar con cualidades y actitudes que afiancen el cargo, a continuación les contaremos algunas de esas características infaltables en un perfil jerárquico.

Tener e insipirar respeto: Un jefe debe mostrar respeto por sus colaboradores y a la vez ser respetado por ellos, como en toda relación el respeto resulta fundamental. También saber delegar es importante, confiar en el equipo de trabajo, entender que todos tienen un lugar y poder confiar en ellos.

Estar atento a sus colaboradores: Conocerlos y ayudarlos a crecer.  Además el saber elegiar de forma correcta, felicitandolos cuando se lo merecen valorando el trabajo de cada uno de ellos hará que sientan más seguridad y confianza.

Corregir de forma adecuada: Saber cómo y cuando generará creciemiento en el equipo.  La comunicación también es fundamental: Escuchar y estar abierto a poder equivocarse.

Finalmente ser un ejemplo de perseverancia, energía honestidad y precisión hará que sus colaboradores se sientan inspirados a dar lo mejor de sí y por ende logrará mejores resultados.

Vos, ¿cómo crees que podés ser un buen jefe?

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