Hace muy poco  tiempo el diario Clarin publicaba: Tres de cada cuatro empleados se llevan mal con sus jefes.

Pero, ¿Qué es lo que hace que la relación entre empleados y jefes no sea la apropiada?: ¿Una mala selección de personal?, ¿Falta de motivación en el recurso?

Según la nota, la mayoría quisiera insultar a sus jefes e inclusive renunciar. Las quejas son porque no valoran su trabajo ni apoyan su desarrollo. En definitiva, problemas en el clima laboral.

¿Es posible evitar estos conflictos? Una de las preguntas más frecuentes en los procesos de reclutamiento es cúal fue el motivo por el que finalizó su última relación laboral. Muchas veces las respuestas hacen foco en el mal clima laboral, pero otras tantas se obtiene a candidatos que juran haber tenido la mejor relación con sus jefes, cuando en verdad esto no es cierto. ¿Buscar recomendaciones y referencias, lográ tomar menores riesgos?

El segundo paso es lograr el equilibrio emocional – laboral con cada uno de los empleados. No todos son iguales y sin embargo todos necesitan respeto y valoración. Un plan de comunicación interna y un trabajo activo de las gerencias de Recursos Humanos resultan fundamentales.

En definitiva, la relación laboral entre jefes y empleados es algo que se construye y merece una atención permanente.

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