Es muy importante a la hora de armar un currículum, que el seleccionador sienta interés por el candidato en poco tiempo y logre captar la atención en determinados puntos que un candidato no puede descuidar.

En primer lugar, es fundamental que la información del candidato se encuentre resumida ya que no suele dar buenos resultados condensar la experiecia en cuatro o cinco hojas. Lo cierto es que los seleccionadores prefieren leer datos tan precisos y concretos como elementales.

Una vez que las experiencias laborales se encuentran resumidas, es muy importante que tenga una estructura adecuada en cuanto a datos y categorías. Además, los empleos y estudios deberían presentarse de forma cronológica para establecer un orden en el currículim.

Una de las cuestiones que pueden determinar el fracaso de un currículum es la aparición de errores ortográficos. Un error o una mala redacción dan a simple vista, una primera impresión no deseada.

Al momento de describir tus habilidades, competencias o aptitudes, hay que evitar palabras ‘clichés’, por el contrario, habría que destacar algún valor añadido que explique por qué es el candidato ideal para el puesto. No usar palabras como “responsable”, “puntual”, “competente”, “dedicado”, ya que son características que todo postulante debería tener hoy en día ante las exigencias del mercado.

Por último, en el currículim también tendrían que figurar los logros que uno consiguió con su respectivo impacto. No solo se trata de mencionar que gracias a su trabajo las ventas de aquella empresa aumentaron, sino que es necesario detallar la magnitud de tu contribución.

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